Migrar un edificio con historia
Un edificio que viene de otra administración no arranca de cero: tiene plata en la caja, deudas por unidad y una boleta emitida que los vecinos están pagando. Al final de este capítulo vas a tener todo eso adentro de Aedilium — sin cortar la cobranza ni un día.
El orden que no falla
- Registrá el edificio. Con el reglamento de copropiedad el asistente arma las unidades y sus milésimas solo (Registrar un edificio). Al terminar, Aedilium te deja parado justo en el paso siguiente: el primer cierre.
- Importá el último mes cerrado. En la pestaña Cierres del edificio, Importar el último cierre… te pide el documento de la liquidación de tu sistema anterior — la planilla de Excel, el PDF, el Word o hasta una foto. Aedilium lo lee (los formatos conocidos se reconocen solos; si ninguno matchea, lo intenta la inteligencia artificial) y llena una planilla de revisión con cada cuenta: su saldo, su gasto común, sus fondos. La corregís donde haga falta —o la completás a mano si el documento no se dejó leer— y creás el borrador.
- Revisá y aprobá. El borrador importado es un cierre normal: lo mirás cuenta por cuenta y lo aprobás con el botón de siempre. Al aprobar se emiten los cargos, y desde ese momento la cobranza funciona entera: pagos en efectivo, reportes de Abitab y RedPagos, arrastre, todo (La cobranza).
- Cargá los saldos de la caja. En la pestaña Caja, registrá un depósito por fondo con la plata que el edificio tiene al día del corte — «Saldo al 31/07», gastos comunes por un lado, fondo de reserva por otro (La caja). Si manejás dólares, su saldo entra igual, como otro depósito en USD.
- Seguí el mes como siempre. Registrás los gastos del mes en curso y el cierre siguiente se genera — ya no se importa: toma tus gastos, arrastra lo impago del cierre importado y la migración quedó atrás.
Qué documento subir
El último mes que tu administración anterior ya cerró y emitió — la boleta que los vecinos tienen en la mano y están pagando. Nunca un mes que todavía está en curso: esa liquidación aún puede cambiar, y lo que Aedilium necesita es la foto final.
De cada cuenta se toma el estado final del papel: lo que quedó debiendo después de los pagos del mes (el «nuevo saldo» — si tiene saldo a favor, viaja en negativo), el gasto común y los fondos del período. Si el documento trae las referencias de cobranza (Abitab/RedPagos), Aedilium las aplica solas (otro tilde, también puesto): los vecinos siguen pagando con el número de siempre, sin retipear nada. Si preferís renumerar a tu manera, destildalo y usá Renumerar referencias… en la pestaña Unidades.
Preguntas frecuentes
- ¿Y si mi documento no se deja leer?
- La planilla de revisión existe igual: completás las cuentas a mano — saldo anterior, gasto común, fondos — y creás el borrador. La lectura automática es un atajo, no un requisito. Los formatos que mejor se leen son la planilla de Excel y el PDF con texto.
- ¿Me equivoqué en la planilla y ya creé el borrador?
- Mientras sea borrador, volvés a importar y se reemplaza — iterar es parte del flujo. Una vez aprobado, la puerta de importación se cierra: las correcciones siguen los caminos de siempre (reabrir el cierre, anular un pago).
- ¿Un vecino tiene saldo a favor?
- Su saldo anterior va en negativo y el total de su cuenta baja solo. El único límite: el saldo a favor no puede superar los cargos del mes — si le sobra crédito, esa diferencia se la acreditás en el cierre siguiente.
- ¿Y los pagos que recibí después de ese cierre?
- Con el cierre importado aprobado, registrás cada cobro como un pago de cobranza normal — efectivo o reporte de red — y cada uno salda su cuota y entra a la caja repartido por fondo. No los cargues como depósitos sueltos: el pago de cobranza deja la historia por unidad, que es la que el arrastre y las liquidaciones necesitan.