Migrar un edificio con historia

Un edificio que viene de otra administración no arranca de cero: tiene plata en la caja, deudas por unidad y una boleta emitida que los vecinos están pagando. Al final de este capítulo vas a tener todo eso adentro de Aedilium — sin cortar la cobranza ni un día.

El orden que no falla

  1. Registrá el edificio. Con el reglamento de copropiedad el asistente arma las unidades y sus milésimas solo (Registrar un edificio). Al terminar, Aedilium te deja parado justo en el paso siguiente: el primer cierre.
  2. Importá el último mes cerrado. En la pestaña Cierres del edificio, Importar el último cierre… te pide el documento de la liquidación de tu sistema anterior — la planilla de Excel, el PDF, el Word o hasta una foto. Aedilium lo lee (los formatos conocidos se reconocen solos; si ninguno matchea, lo intenta la inteligencia artificial) y llena una planilla de revisión con cada cuenta: su saldo, su gasto común, sus fondos. La corregís donde haga falta —o la completás a mano si el documento no se dejó leer— y creás el borrador.
  3. Revisá y aprobá. El borrador importado es un cierre normal: lo mirás cuenta por cuenta y lo aprobás con el botón de siempre. Al aprobar se emiten los cargos, y desde ese momento la cobranza funciona entera: pagos en efectivo, reportes de Abitab y RedPagos, arrastre, todo (La cobranza).
  4. Cargá los saldos de la caja. En la pestaña Caja, registrá un depósito por fondo con la plata que el edificio tiene al día del corte — «Saldo al 31/07», gastos comunes por un lado, fondo de reserva por otro (La caja). Si manejás dólares, su saldo entra igual, como otro depósito en USD.
  5. Seguí el mes como siempre. Registrás los gastos del mes en curso y el cierre siguiente se genera — ya no se importa: toma tus gastos, arrastra lo impago del cierre importado y la migración quedó atrás.

Qué documento subir

El último mes que tu administración anterior ya cerró y emitió — la boleta que los vecinos tienen en la mano y están pagando. Nunca un mes que todavía está en curso: esa liquidación aún puede cambiar, y lo que Aedilium necesita es la foto final.

De cada cuenta se toma el estado final del papel: lo que quedó debiendo después de los pagos del mes (el «nuevo saldo» — si tiene saldo a favor, viaja en negativo), el gasto común y los fondos del período. Si el documento trae las referencias de cobranza (Abitab/RedPagos), Aedilium las aplica solas (otro tilde, también puesto): los vecinos siguen pagando con el número de siempre, sin retipear nada. Si preferís renumerar a tu manera, destildalo y usá Renumerar referencias… en la pestaña Unidades.

Preguntas frecuentes

¿Y si mi documento no se deja leer?
La planilla de revisión existe igual: completás las cuentas a mano — saldo anterior, gasto común, fondos — y creás el borrador. La lectura automática es un atajo, no un requisito. Los formatos que mejor se leen son la planilla de Excel y el PDF con texto.
¿Me equivoqué en la planilla y ya creé el borrador?
Mientras sea borrador, volvés a importar y se reemplaza — iterar es parte del flujo. Una vez aprobado, la puerta de importación se cierra: las correcciones siguen los caminos de siempre (reabrir el cierre, anular un pago).
¿Un vecino tiene saldo a favor?
Su saldo anterior va en negativo y el total de su cuenta baja solo. El único límite: el saldo a favor no puede superar los cargos del mes — si le sobra crédito, esa diferencia se la acreditás en el cierre siguiente.
¿Y los pagos que recibí después de ese cierre?
Con el cierre importado aprobado, registrás cada cobro como un pago de cobranza normal — efectivo o reporte de red — y cada uno salda su cuota y entra a la caja repartido por fondo. No los cargues como depósitos sueltos: el pago de cobranza deja la historia por unidad, que es la que el arrastre y las liquidaciones necesitan.